Trabajar de noche: ¿cómo afecta a la salud?

Actualizado el 18 de diciembre de 2022

Es cierto que, a pesar de que puede tener ciertas ventajas, trabajar de noche puede también conllevar ciertos riesgos para la salud. La sociedad postindustrial ha creado necesidades que no existían antes de la llegada de la luz eléctrica, y con ellas han surgido puestos de trabajo que requieren turnos de noche.Veamos cómo puede afectar esto a nuestra salud, qué es el ritmo circadiano, por qué no es bueno alterarlo y qué puedes hacer para sobrellevar mejor el turno de noche.Relacionado: La jornada laboral en México
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El ritmo circadiano y sus efectos en nuestro cuerpo

Las personas responden a varios hábitos y rutinas, esto nos facilita mantener un orden. Los seres humanos estamos preparados para funcionar de día y descansar por la noche, esto tiene mucho que ver con la luz y con el hecho de que por la noche disminuyen las capacidades físicas y psicológicas de una persona. Los ritmos circadianos y el reloj biológico juegan un papel importante en este hecho. El ritmo circadiano es un cambio físico, mental y de conducta que sigue un ciclo de 24 horas. Estos procesos naturales son los que responden a la luz y a la oscuridad y no afectan tan sólo a los seres humanos, sino también a los animales, plantas y microbios. Asimismo, el reloj biológico es el dispositivo de tiempo que posee un organismo para regular el ritmo circadiano. Pero ¿por qué es el ritmo circadiano un factor a tener en cuenta si trabajamos de noche? Como decíamos, nuestro cuerpo trabaja por patrones de luz y oscuridad. Durante el día, nuestros nervios ópticos detectan luz natural y nuestro reloj biológico nos indica que es hora de activarse; esto nos permite ser más productivos. No solo la luz natural, la luz artificial generada por dispositivos también puede afectarnos. Sin embargo, con la caída de la noche, cuando nuestro cuerpo no detecta luz natural, empieza a producir melatonina: una hormona que produce somnolencia. Las personas que tienen que trabajar en turnos de noche están expuestas a un bajo nivel de luz, lo que aumenta el nivel de producción de melatonina por parte del cuerpo. Sin embargo, a la hora de regresar a casa por la mañana, la luz causa que nuestro reloj biológico se ponga en marcha indicando a nuestro organismo que es hora de empezar el día, por lo que nuestro descanso no será igual de satisfactorio que el que se lleva a cabo de noche. Relacionado: Cuantás horas se deben trabajar en turno nocturno

Efectos en la salud

El trabajo nocturno es aquel que se realiza entre las diez de la noche y las seis de la mañana. Si bien es cierto que puede tener alguna ventaja como, por ejemplo, un mayor sueldo, menos tráfico y una menor competencia para conseguir un puesto de trabajo, trabajar de noche puede llegar a tener efectos muy nocivos para la salud. Algunos de ellos son:
  • Disminución de atención: el hecho de tener que estar peleándonos con nuestro cuerpo constantemente para permanecer despiertos produce unos efectos poco deseables en nuestras habilidades cognitivas. Disminuye nuestra productividad y nuestra capacidad de atención. Se calcula que entre las dos y las siete de la mañana el rendimiento laboral decae, y el riesgo de padecer fatiga es inmenso. Esto provocará que disminuya nuestro tiempo de reacción, la memoria, la coordinación psicomotora y la habilidad para la toma de decisiones.
  • Efectos psicológicos y alteraciones en el ánimo: ignorar el reloj biológico aumenta los niveles de fatiga y de estrés. El estrés inhibe el sistema inmunológico, lo que significa, como veremos más adelante, que aumentamos el riesgo de contraer todo tipo de enfermedades. Además, los trastornos psicológicos también son mucho más comunes entre las personas que desempeñan trabajos nocturnos. Para empezar, la falta de sueño o de descanso adecuado tiene un efecto muy negativo en nuestro estado de ánimo y, además, nos dificulta llevar una vida social satisfactoria. La gran mayoría de actividades sociales se realizan durante el día, por lo que las personas que trabajan de noche tienen menos posibilidades de interactuar con los demás. Es difícil llevar una relación de pareja o asistir a las actividades de nuestros hijos, ya que estos eventos ocurren durante el día. A largo plazo, se experimenta agotamiento emocional, el cual desemboca en un cansancio excesivo tanto físico como psicológico. La persona que lo sufre tiende a aislarse socialmente y a mantener una actitud distante con las personas de su entorno, y disminuye también su eficacia en el trabajo.
  • Mayor incidencia de diabetes y obesidad: además de afectar a nuestro estado de ánimo y a nuestro rendimiento, trabajar por la noche tiene repercusiones en los hábitos alimenticios de una persona. Mantener una dieta equilibrada es un factor clave a la hora de tener buena salud. La ingesta de nutrientes esenciales es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo, pero también es importante que las comidas se distribuyan en varias tomas a lo largo del día, por lo menos tres, y lo ideal sería que fueran comidas calientes. Los trabajadores del turno de noche tienden a consumir comidas rápidas o refrigerios de poca calidad, que no aportan los nutrientes necesarios. Es más, el consumo de carbohidratos puede aumentar entre 35 % y 40 % tan solo después de cinco días de sueño alterado. Esto ocurre porque aumenta la producción de una hormona llamada grelina. Esta hormona es la responsable de que aumenten nuestros antojos por consumir alimentos con azúcar y carbohidratos. Mantener hábitos alimenticios inadecuados puede ocasionar trastornos en el aparato digestivo como gastritis, ardor, úlcera de estómago y digestiones pesadas; y a la larga, consumir de manera frecuente comida basura puede originar sobrepeso y obesidad.
  • Mayor posibilidad de tener accidentes laborales: como decíamos, las personas están más alerta entre las ocho de la mañana y seis de la tarde, fuera de este horario, y sobre todo después de haber trabajado ocho horas, es mucho más fácil cometer errores porque nuestro nivel de alerta y de respuesta es mucho menor. Si no se obtiene un sueño reparador, el índice de que los trabajadores cometan errores y se vean involucrados en accidentes laborales más graves aumenta significativamente. Además, también aumenta la posibilidad de tener un accidente a la hora de regresar a casa tras la jornada laboral.
  • Mayor posibilidad de desarrollar cáncer: hay múltiples estudios que han identificado las alteraciones del ritmo circadiano como causa para desarrollar cáncer de mama y de próstata en el futuro. Un estudio concreto llevado a cabo por investigadores del laboratorio de cronobiología de la Universidad Nacional de Quilmes, en Argentina - publicado en la revista Science Advances (en inglés), el resumen en español por Infobae – probó que estos desajustes en el reloj biológico son un factor de riesgo para el crecimiento tumoral. En el mismo, sometieron a ratones a cambios en el ciclo circadiano, y más adelante implantaron células de melanoma en los mismos. Con esto pudieron observar que el tumor crecía hasta tres veces más rápido, debido al debilitamiento del sistema inmunitario.
  • Mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares: como decíamos anteriormente, ignorar el reloj biológico nos genera estrés. Al trabajar en turnos de noche estamos inyectando glucosa en la circulación, debido al tipo de alimentos que ingerimos. También estamos aumentando la presión sanguínea poniendo a nuestro cuerpo en un estado de alerta. Todos estos factores pueden desencadenar enfermedades cardiovasculares.
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Síntomas

A veces es difícil identificar de manera correcta que cualquiera de estos efectos esté afectando a nuestra salud. Algunos de los síntomas que podemos experimentar y que pueden darnos pistas para replantearnos nuestra situación son los siguientes:
  • dificultad para concentrarse
  • fatiga
  • irritabilidad
  • disminución del estado de alerta
  • problemas en la piel
  • falta de memoria
  • abuso de alcohol
  • abuso de somníferos o estimulantes como la cafeína
  • naúseas
  • depresión
Es cierto que, si se corrige la causa de la alteración del ritmo circadiano, los síntomas desaparecen a los pocos días.

Consejos para sobrellevar el turno de noche

Como hemos podido observar, trabajar de noche puede afectar de manera muy negativa a nuestra salud, sin embargo, a veces no nos queda otro remedio. Algunos de los consejos que puedes seguir si te encuentras en esta situación son:
  • Llevar una dieta equilibrada: aportar a tu cuerpo los nutrientes necesarios es imprescindible a la hora de mantener buena salud. Aunque se te antojen comidas en alto contenido calórico y carbohidratos, a la larga es mejor evitar bebidas estimulantes y comida rápida.
  • Cuidar el sueño: es recomendable dormir entre siete y ocho horas diarias sin interrupción. Lo ideal sería establecer una rutina para que nuestro cuerpo y mente se relajen y poder obtener el descanso adecuado. Además, es importante aislarse del ruido y dormir en una habitación oscura, ya que esto nos proporcionará un mayor reposo.
  • Hacer deporte: realizar deporte de manera habitual no solo mejora nuestra calidad de vida, sino que también nos proporciona beneficios a nivel físico y mental. Además, puede ayudarnos a gestionar el cambio de horarios.
  • Gafas oscuras al salir del turno: esta es una manera de engañar a nuestro cerebro, en la medida de lo posible, para evitar activarnos del todo cuando nuestro reloj biológico detecte la luz de la mañana. Llevar gafas oscuras nos permitirá conciliar el sueño de manera más fácil cuando lleguemos a casa.
  • Cuidar las relaciones con nuestros seres queridos: como decíamos, alterar el ritmo circadiano y el reloj biológico puede producir irritabilidad y que nos aislemos de los demás debido al mal humor. Trata de tenerlo en cuenta a la hora de relacionarte con tus seres queridos para que esto no afecte de manera negativa en tus relaciones.
  • Realizar chequeos médicos habituales: trabajar el turno de noche supone un riesgo de padecer más enfermedades que aquellas personas que trabajan de día. Por ello, es importante que te realices chequeos médicos habituales para descartar cualquiera de los padecimientos mencionados.
A pesar de tener algunas ventajas y de, a veces, no tener alternativa, exponer a nuestro cuerpo a los turnos de noche de manera continua puede tener efectos muy poco deseables en nuestra salud. Asimismo, muchos de los trabajadores ni siquiera saben de la existencia de estos efectos, lo que dificulta el que puedan cuidar de sí mismos. Si trabajas un turno nocturno y sientes que necesitas un descanso, siempre puedes hablar con tu superior para intentar cambiarlo durante algún tiempo, o postularte para un puesto diferente dentro de tu empresa o en otra diferente. Relacionado: Qué es la satisfacción laboral y cómo mejorarla
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